Dr. Primitivo Roig

Es evidente que el éxito de cada dentista depende de la aplicación en su ejercicio profesional de una filosofía, enfoque clínico, sistema de gestión, organización y modo de acción que responderán a una combinación única de distintos factores políticos, culturales, sociales, técnicos, económicos y/o personales. Sin embargo, todo caso de éxito profesional comparte o debería compartir un objetivo común: alcanzar el éxito profesional de forma honesta, ofreciendo el mejor servicio posible a los pacientes y colaborando asíen el mejor posicionamiento de la Odontología.

 

Lamentablemente parece que crecen los casos de dentistas que no aprovechan al máximo sus habilidades técnicas y su talento clínico. La mala suerte y los caprichos del destino tienen cada vez menos peso significativo en el devenir profesional de un dentista y de todo su equipo. El fracaso en la trayectoria profesional de un dentista responde en muchas ocasiones a una falta de planificación empresarial, a la ausencia de planes de carrera profesional, a errores de método en la toma de decisiones, a no haber estudiado pertinentemente el mercado y su entorno, a no haber definido un público objetivo, a carecer de sistemas y protocolos de gestión en la clínica dental, a no haber comprendido las necesidades y exigencias reales de los pacientes, al uso de técnicas y estrategias de gestión inadecuadas para el dentista, asícomo a muchos otros factores que se alejan de motivos de índole clínica.

 

Y pese a lo descrito y a las amenazas emergentes y tristes contribuciones de algunos, la Odontología sigue siendo una profesión repleta de oportunidades en las que un compromiso con la formación en gestión y la aplicación de sus conocimientos, conducirán al dentista de una forma más segura hacia sus objetivos y por tanto hacia el éxito.

 

El éxito no entiende posiblemente de fórmulas magistrales que se puedan compartir. Sin embargo, sípodemos enumerar una serie de factores que son siempre imprescindibles en cualquier formulación de éxito profesional y que seguro serán de buen provecho para el dentista y la Odontología.

 

1. Planificación: uno de los errores más frecuentes de los dentistas y que genera cada día más casos de fracaso es el escaso nivel de planificación empresarial. Un esfuerzo por planificar acciones, responsables, plazos y recursos necesarios, todo ello con la suficiente justificación del porquéy para qué, puede mejorar sustancialmente el rendimiento profesional.

 

2. Compromiso con la gestión: es importante  entender que la gestión comienza en el dentista y no en su equipo. Un dentista implicado en la gestión de su actividad, desarrolla una mayor control sobre su actividad, una mayor calidad sobre el servicio que presta, evita el despilfarro y consigue optimizar al máximo sus recursos disponibles.

 

3. Trabajo en equipo: los profesionales que forman con el dentista un equipo son el recurso más valioso en cualquier organización. Su desarrollo, motivación y progreso son fundamentales para mejorar el servicio. Es importante no olvidar cuánto los necesitamos y cuánto nos necesitan para establecer un verdadero trabajo en equipo que enriquezca nuestra labor, permita el crecimiento profesional y beneficie al paciente.

 

4. Sistemas y procedimientos: al igual que existen procedimientos en los tratamientos, es imprescindible implementar programas de calidad, reestructurar procesos de trabajo y elaborar protocolos asistenciales de gestión que guíen al profesional en su día a día, faciliten su trabajo, minimicen errores, potencien los recursos y conduzcan a un mayor porcentaje de acierto en la ejecución diaria.

 

5. Actualización tecnológica y formación continuada: ningún dentista debe olvidar que la Odontología es una profesión de