Por Elena García, Directora Financiera de dentalDoctors.

En el actual contexto económico, en el que el acceso a vías de financiación externa se ha vuelto más difícil, una gestión eficiente de la tesorería es un elemento esencial para la supervivencia de cualquier clínica dental, y sin embargo, para la mayoría, sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes.

De forma escueta, la tesorería podría definirse como la gestión de los recursos económicos o monetarios de la empresa; y yendo a una definición un poco más amplia, podría describirse como la previsión, organización y control de los cobros y pagos de la clínica dental, de forma que se asegure la existencia de los flujos de caja necesarios para hacer frente a la actividad diaria.

En este sentido, una óptima gestión de tesorería debe permitir prever posibles tensiones (llamadas así a las situaciones en las que la insuficiencia de recursos impide hacer frente a los pagos previstos) y estudiar soluciones a los problemas con antelación, de forma que se puedan llegar incluso a evitar.

A continuación enumeramos cuatro pautas indispensables para gestionar de forma eficaz la tesorería de nuestra clínica dental.

1. Definir las formas y condiciones de cobro que vamos a ofrecer a nuestros pacientes.
Las condiciones de cobro deben ser claras y variadas para que el paciente pueda elegir aquella que se adecúe más a sus necesidades. No obstante, debemos asegurarnos que la opción elegida es segura y garantiza el cobro del tratamiento que vamos a realizar; para ello, es imprescindible pactar la forma y condiciones en las que abonará el pago del tratamiento antes de su comienzo.

2. Controlar y supervisar de forma continua los cobros, comprobando la efectiva realización de lo previsto.
La falta de control sobre este aspecto puede provocar no sólo tensiones de tesorería sino también una mala imagen de cara a nuestros pacientes. Por otra parte, el impacto de los retrasos en los cobros y de los impagos es letal para nuestra posición financiera y cuenta de resultados, por lo que es fundamental contar con los medios oportunos para realizar dichas tareas de control y supervisión.

3. Negociar con los proveedores y acreedores las condiciones de pago que van a regir todas las operaciones comerciales que realizaremos en  nuestra clínica.
Debemos apostar por simplificar al máximo las operaciones, y establecer una única forma de pago y vencimiento  para todos los proveedores. Esta medida nos asegurará poder realizar con exactitud las previsiones de pago, además de ahorrar en  costes de tiempo y personal.

4. Poner en marcha un sistema de gestión de tesorería que refleje la situación real y actualizada de la clínica.
En base a las previsiones de cobros y pago, este sistema recogerá de forma ordenada las previsiones de pago y cobro con un nivel de detalle al menos mensual, que, indicando el saldo estimado de tesorería en cada momento, permita la toma de decisiones de forma ágil. Este instrumento es imprescindible para la planificación financiera, ya que aumenta nuestra capacidad de previsión y anticipación y permite tanto optimizar los recursos disponibles como reducir los gastos financieros.

La aplicación de estas cuatro pautas nos ayudará a gestionar de forma óptima los recursos de nuestra clínica, pudiendo así eliminar los costes derivados de una gestión de la tesorería inexistente, ineficiente o incorrecta, y asegurando al tiempo la sostenibilidad y la rentabilidad de nuestra clínica. 


Elena García Gómez es Licenciada en Económicas, Master en Dirección Financiera y Maitrise et Ingenieur Maitre, especialidad Banca y Finanzas. En la actualidad dirige el Departamento Financiero de dentalDoctors.