Transformar a un paciente puntual en un paciente habitual, que se preocupe por su salud oral, que tome consciencia de la importancia de la prevención y el mantenimiento de su salud bucodental, que confíe en nosotros y en nuestro equipo clínico, que no olvide sus citas e incluso sea él quien llame para pedir revisiones o tratamientos específicos además de prescribir nuestros servicios, tratamientos, profesionalidad e instalaciones entre sus amigos, familiares y conocidos es lo que toda clínica desea conseguir con el tiempo.

 

Lograr todo esto no es sencillo y, sin duda, se trata de una carrera de fondo en la que hay que invertir muchas horas de dedicación y trabajo para conseguir los resultados deseados y convertir a los pacientes habituales en pacientes felices. Desde dentalDoctors, compartimos algunas pautas de conducta que ayudarán a provocar y conseguir este tipo de conversión.

 

Conozca a sus pacientes

Almacenar información relevante sobre los gustos, las expectativas y las necesidades de sus pacientes es vital para poder personalizar al máximo el servicio prestado o determinar el tipo de tratamiento y recomendaciones terapéuticas que esperan recibir. Conocer las predilecciones de los pacientes incluso puede servirle para saber la forma en la que prefieren que se le recuerden sus citas.  

 

Manténganse en contacto con ellos

Si ya cuenta con datos sobre sus pacientes, utilícelos. Las personas valoran cada día más el trato personalizado, por eso, la creación de un vínculo e interés honesto y sincero, que va más allá de la consulta odontológica, le hará disfrutar más de cada paciente.

 

Evalúe la experiencia de sus pacientes

Introduzca en su consulta protocolos para medir la satisfacción de los pacientes, evaluar el trato, el servicio y la atención que reciben antes, durante y después de su visita a la clínica. Pasar una pequeña encuesta a sus pacientes le proporcionará una valiosa información sobre las fortalezas y debilidades de su clínica, además de aclararle las verdaderas necesidades y expectativas que esperan recibir acudiendo a la consulta.

 

Desarrolle una política de mejora continuada

Introduzca mejoras aplicadas a la formación y el reciclaje tanto del dentista y/o director clínico como del personal auxiliar. Medite mejoras y cambios enfocados a la rehabilitación y acondicionamiento de sus instalaciones, a la innovación de sus tratamientos, de la tecnología clínica y de todos aquellos aspectos que permitan innovar cuanti y cualitativamente el servicio prestado.

 

Haga de la atención al paciente una política esencial

Establezca estándares de calidad, desarrolle normas y protocolos sobre cómo debe ser atendido un paciente. Premie la vocación, la dedicación del servicio y la calidad del trato asistencial entre los miembros de su equipo.

 

Valore el tiempo de sus pacientes

En un mundo donde prevalece la satisfacción inmediata y donde todos gravitamos alrededor de la lucha contra el reloj, lo peor es hacer esperar a los pacientes. Realice una adecuación de su agenda e instruya a su equipo para gestionar el tiempo con eficiencia.

 

Ante una queja, ofrezca soluciones

Cometer errores es humano pero también es cierto que solventarlos de forma rápida disipa las secuelas. Un problema solucionado a tiempo puede incluso ser muy apreciado por el paciente.

 

La felicidad de los pacientes es el mejor premio para una clínica dental, supone un retorno de la inversión y del trabajo y es la forma más eficiente de crecer profesional y empresarialmente. Haga crecer su clínica, genere y potencie la satisfacción y fidelización de sus pacientes haciéndoles ante todo, felices.