La confianza y la honestidad son los dos atributos que más valoran los empleados en sus jefes. Así se desprende de un reciente estudio llevado a cabo por la consultora Ranstad en 23 países, en el cual un 66% de las 200.000 personas encuestadas coincideron en manifestar la importancia de estas dos cualidades en la persona que manda en la empresa por encima de cualquier otra.

La tercera cualidad, con cierta distancia de las anteriores dos (57%), es la “seguridad” que transmita el responsable, tanto en su conocimiento del sector en el que la empresa se mueve como en el momento de tomar decisiones.

El informe Employer Branding deja constancia de que lo que se quiere y se espera de un individuo que tenga a otras personas subordinadas a él es un fenómeno que rebasa tipos de empresas además de fronteras: los datos para elaborar el informe son obtenidos a partir de 3.400 empresas de multitud de industrias y actividades empresariales. Por lo general, no cabe destacar diferencias estadísticamente significativas en cuanto al género ni a la edad de los encuestados.

Como en los otros países participantes en el estudio, en España la honestidad fue una característica altamente valorada. Una de cada cuatro personas así lo hacía constar en la encuesta, apreciándose ciertos matices en función de la edad de los encuestados: aquellos de entre los 40 y los 65 años de edad otorgaban una importancia máxima a la honestidad de un jefe mientras que, para los más jóvenes, si bien es vital que su jefe sea honesto, también lo es en gran medida que sea “atrevido” a la hora de actuar.

En cuanto a otros datos y observaciones del mercado laboral internacional, el informe Ranstad destaca, una vez más, que lo que más desean los empleados en cuanto a condiciones laborales es la flexibilidad horaria y la oportunidad de compaginar la vida laboral con la personal, con un 41% y un 38% respectivamente.