De vuelta de las vacaciones hay que retomar la organización de nuestra actividad. Una buena planificación nos ayudará a dedicarle a cada cosa el tiempo necesario. Acordémonos que nuestro tiempo no sólo será destinado a la actividad clínica sino también al desarrollo de nuestras responsabilidades de dirección, como puede ser la organización de una reunión con el equipo, la planificación de un tratamiento o la revisión de los objetivos empresariales. Por eso, habría que intentar organizar con antelación todas estas actividades con el fin de encontrar para cada tarea el tiempo apropiado, evitando la frustración de una agenda de trabajo desorganizada que sólo genera estrés y baja los niveles de eficiencia. Sería oportuno considerar también los resultados alcanzados antes del descanso estival, para aportar cambios y mejoras que nos ayuden a garantizar la máxima eficiencia.