Detalles que marcan la relación con nuestros pacientes

La vida está repleta de pequeñas y grandes experiencias que marcan nuestro proceder y la manera en que calificamos a las personas, las cosas y los servicios.

Bajo esta premisa debemos tener claro que la experiencia que proporcionemos a nuestros pacientes a su paso por nuestra clínica o la relación que mantengamos con ellos fuera de ella va a determinar el lugar que ocupemos en su mente como consumidor.

El marketing experiencial está en boca de muchos expertos como clave para repetir con una marca y para recomendarla a nuestro entorno. Pero, ¿es complejo el proceso de construcción de esa experiencia?

En realidad no. Basta con muy poco para hacernos felices, pues los momentos que más recordamos son aquellos compuestos por detalles que no esperábamos. La experiencia con una marca, en este caso nuestra clínica, es la suma de las pequeñas cosas que la hacen única. No hace falta recurrir siempre a las grandes promociones o eventos.

Es mucho más importante estar en los momentos diarios de nuestros pacientes con consejos prácticos, felicitaciones de Navidad y cumpleaños, un establecimiento impecablemente limpio, una frase optimista ante un problema o la manera cercana y personalizada de dirigirnos a ellos.

Muchas veces hablamos del marketing como algo ajeno a nuestro día a día y al ADN de un profesional de la Odontología. Sin embargo, no debemos olvidar que no hay mejor marketing que nuestro buen hacer y nuestra relación honesta y afable con cada paciente.