La planificación no es tarea sencilla, no existen fórmulas tipificadas que se puedan ejecutar metodológicamente para llevar una agendaprogramada, controlar y actualizar las bases de datos, prestar asistencia a lospacientes, gestionar adecuadamente los recursos necesarios, formar e incentivaral personal… Las clínicas ni se programan ni se gestionan de forma automática o mediante reglas. No obstante, existen pautas que pueden ser de gran ayudapara controlar el tiempo a la vez que garantizan maravillosos resultados. 


¿Cómo? Simplementehaciendo pequeñas variaciones en nuestros hábitos y costumbres.

 1. Delegar y pedir ayuda

Confíe en su equipo y encomiéndeles las responsabilidades ytareas que dependen de ellos. Un equipo bien estructurado, con sus funciones yroles bien definidos, se convertirá en el mejor de sus aliados.


2. Hacer listas de acciones inmediatas y prioritarias

Para evitar distracciones y pérdidas de tiempo, haga listasde quehaceres diarios para programar y planificar su jornada laboral de formaordenada. Las tareas deben ser jerárquicas, otorgándoles importancia yprioridad en función de su grado de dedicación e implicación. Una vez tengadominadas las listas diarias, pruebe a hacer listas semanales.

 

3. No postergar tareas

Afronte las situaciones que le resulten desagradables oenredosas y póngase en acción. Arrinconar y demorar disposiciones dificultosasno es más que aplazar una tarea que además, si permanece sin resolver, tampocole beneficia en nada ya que simplemente retrasa su ejecución.

 

4. Eliminar el desorden

Manténgase centrado, disponga adecuadamente su lugar de trabajoconservando en orden sus instalaciones. La imagen y la proyección que unambiente cuidado y limpio se asocian con términos de seriedad, saber hacer, meticulosidad,confianza y seguridad.

  

5. Utilizar lacomunicación escrita

Evite el teléfono para cerrar presupuestos, explicartratamientos u otras gestiones que impliquen interpretación y compromiso tácitopor parte del paciente. Utilice la comunicación escrita ya que permite surecuperación en todo momento y facilita el detalle de procedimientos, plazos yformas de pago explícitamente.

  

Para que el tiempo ya no sea un problema, delegue en elpersonal que le rodea, elabore un plan de prioridades, agilice los trámites,céntrese en sus competencias, mantenga en orden las instalaciones y evite lastareas repetitivas que le retrasan y postergan de sus actividades capitales. 

¿Quétal si empieza por responder los mails una vez al día y prescinde de lasreuniones innecesarias? Estas dos recomendaciones pueden ser un buen comienzopara que, poco a poco, implemente en su rutina todo lo demás.