Identifica y aprovecha tus horas más productivas

Una correcta gestión personal del tiempo implica, en primer lugar, conocerse a uno mismo y ser capaz de identificar en qué momentos del día somos más productivos para, a continuación, situar dentro de esas franjas horarias las tareas que requieren de una mayor concentración. E incluso planificarlas con antelación.Muchas personas creen, erróneamente, que esas horas más productivas se sitúan al final de la jornada laboral o por la noche. Sin embargo, para la mayoría de la gente, es precisamente al principio del día, justo después de haberse despertado por completo (lo cual ocurre entre media hora y una hora después de haberse levantado), cuando se es capaz de alcanzar un mayor grado de eficiencia. Tal como explica el psicólogo Dan Ariely, catedrático de la Universidad de Duke (EE.UU.) y experto en psicología del comportamiento, “generalmente la gente es más productiva por la mañana” y los “búhos” (denominadas así las personas que aprovechan más el tiempo por la noche) son la excepción. Así pues, si asumimos que el 90% de la población es, en lugar de “búho”, “alondra”, es muy probable que nosotros también lo seamos, y deberemos actuar en consecuencia.¿Cómo hacemos entonces para aprovechar mejor nuestro tiempo productivo? 
Si tras nuestro análisis interno hemos determinado que, efectivamente, formamos parte del gran grupo que aprovecha mejor su tiempo por la mañana, hay una serie de pautas que podemos seguir para hacer de esas dos horas más productivas las más eficientes de nuestro día.

  • Reserva siempre el primer tramo de tu jornada laboral a realizar las tareas más complejas o aquellas que requieran de una mayor concentración.
  • Realiza la planificación de la jornada el día anterior, de forma que nada más llegar puedas comenzar a ejecutar las tareas programadas, sin tener que dedicar tiempo a organizarlas.
  • Lee únicamente los e-mails importantes y deja el resto, así como las redes sociales, para otro momento de la jornada.
  • Evita las distracciones y pospón las conversaciones con compañeros o las reuniones que no sean indispensables para las horas posteriores.

Adicionalmente, hay una serie de pautas que se pueden incorporar también a la vida personal que pueden ayudar a empezar la jornada laboral de forma más rápida y enérgica. Estas rutinas son las que siguen los directivos de las principales corporaciones internacionales y las que, según afirman, les ayudan a alcanzar un mayor estado de motivación y una mayor eficiencia laboral.

  • Antes de acostarte, deja preparadas las pequeñas tareas que realizarás al despertarte (ropa preparada, desayuno listo, radio sintonizada). Esto, junto con el establecimiento de unas rutinas constantes al despertarse, ayuda a reducir notablemente los niveles de estrés.
  • Levántate al primer toque del despertador. Vencer la pereza desde primera hora, ayuda a establecer un estado de ánimo constante todo el día.
  • Realiza algo de ejercicio físico para activar los sentidos y empezar con energía.

Todos estos consejos te ayudarán a aumentar notablemente la productividad en el trabajo y a conseguir una mayor sensación de “tiempo aprovechado”.