En efecto, conviene que tanto el doctor como su equipo tomen en cuenta esta disciplina para que adapten sus acciones yprotocolos y, de esta forma, participen en la fidelización activa ypasiva de todos y cada uno de los pacientes que pasan por la clínica. 

Mimar y sabertratar al paciente para mantenerlo satisfecho es un arte muy valioso que puedeaportar grandes beneficios además de alargar la actividad laboral. Y es que sonmuchos los motivos por los que fidelizar y contentar a los pacientes seconvierte en un requisito imprescindible; aunque lo más importante e inmediatoes que, a la larga, resulta mucho más rentable conservar a uno y ampliar las prestacionesque se le ofrecen, que captar  nuevoscasos. Esto es así porque un paciente activo es un caso descrito y monitorizadodel que se conoce el historial clínico, siendo más viable recomendarletratamientos preventivos para el mantenimiento de una correcta saludbucodental. Un paciente activo es, además, una persona que ya ha recibidotratamiento en nuestra clínica y que confía en nuestro criterio mientras queasistir un nuevo caso se traduce en tiempo y esfuerzos por empatizar, estudiarsus necesidades y ganarse su confianza.

 

Ademásde este factor determinante, a consecuencia de la crisis, los pacientes espaciancada vez más sus visitas a los gabinetes ya que sus prioridades y susnecesidades vitales se transforman. Un plan de fidelización es una estrategiaque incrementa la conducta de retorno de los pacientes porque garantiza suasistencia en visitas periódicas, al tiempo que les contentamos ofreciéndolesmejoras con nuevos tratamientos e implementando acciones que les suponen unvalor añadido reconocido y apreciado por ellos.  

 

La retenciónde pacientes también es una herramienta contra la competencia, que cada día nosaglutina haciéndonos parecer a todos más iguales y perdiendo nuestra identidadpersonal. Este peligro se minimiza cuando una clínica dental mantiene a suspacientes fidelizados porque sobresalen nuestras ventajas competitivas ynuestro saber hacer.

 

Una de lasderivaciones más favorables de esto es que el paciente satisfecho y fidelizadoes un magnífico prescriptor natural, que no duda en recomendarnos entre susconocidos y amigos. No olvidemos que no sólo vivimos de primeras visitas yurgencias, sino que las visitas frecuentes y periódicas son un pilar básicopara alcanzar la excelencia en nuestra profesión. Fidelizar pacientes nos da laoportunidad de controlar su salud garantizándoles un cuidado y una atenciónpersonalizada basada en la prevención.

 

Sinduda, la fidelización permite practicar una odontología responsablejustificando la prevención y afianzando los lazos de unión y confianza entre eldoctor y sus pacientes.