La base de datos de nuestros pacientes es de vital importancia en las clínicas odontológicas y hay que tener especial cuidado en su seguridad, ya que éstas son el objetivo prioritario para hackers e insiders maliciosos. Un estudio de la compañía de seguridad informática FireEYE revela que las brechas de seguridad que traen consigo sustracción de datos personales impactan negativamente en la confianza de los consumidores. 

El informe desprende que un 66% de los encuestados espera que, si se ha producido una fuga de información en una organización que dispone de sus datos, les sea comunicado inmediatamente y el 91% desearía que se les hiciera saber en un plazo de 24 horas. Este dato contrasta con el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea, que establece tres días para que las autoridades sean informadas de una violación de datos.

Los recientes y continuos casos de brechas de seguridad detectados en diferentes compañías están causando que muchos consumidores tiendan a reducir la cantidad de datos personales que comparten con las organizaciones, con un 70% de los encuestados indicando que proporcionarían menos datos en este momento a la luz de los últimos incidentes ocurridos. Potencialmente, esto limita la capacidad de las empresas para ofrecer productos y servicios más personalizados y adaptados.
 
Un tercio de los encuestados tiene una percepción más negativa sobre las organizaciones en general como resultado de las sustracciones de datos producidas en grandes compañías; el 71% de ellos afirma que esto es debido a su preocupación sobre la capacidad de estas marcas para mantener los datos seguros. Por lo tanto, se desprende que los ataques no sólo están afectando a las opiniones de los consumidores sobre las organizaciones involucradas, sino que el impacto es mucho más amplio.
 
En definitiva, las clínicas odontológicas y las empresas proveedoras tienen que ver la seguridad informática como un asunto de gestión empresarial, en lugar de como una cuestión tecnológica. Por lo tanto, se debe aumentar la vigilancia, en lugar de los gastos, con el fin de proteger la información a través de mejores directrices empresariales y formación.
 
La confianza de los pacientes en nuestro sector se basa en la seguridad y en la transparencia con la que protegemos sus datos.