El concepto mindfullness está irrumpiendo con fuerza en casi todos los sectores y en especial en el médico. Esta práctica de origen budista cuenta con más de 2.500 años de antigüedad, sin embargo en Occidente no aparece hasta hace unos 30 años para tratar problemas asociados al estrés y al dolor crónico. 
 
Los estudios científicos han demostrado que un estado de atención consciente ayuda no sólo a reducir el estrés o la ansiedad, sino también a poder juzgar y valorar las situaciones con mayor claridad además de aumentar la resistencia emocional y a disfrutar más de lo que se está haciendo. 
 
Si extrapolamos esta práctica al campo de la odontología vemos que  la meditación podría ser muy importante en el profesional dental para desconectar del estrés de la clínica, la competencia, pacientes difíciles, empleados poco profesionales, etc 
La Odontología Slow nos ayuda a disfrutar más de la práctica profesional y a transmitir ese bienestar al resto del equipo humano y a los pacientes.
 
Por ello resérvate al día de cinco a 20 minutos y ¡relaja tú mente!