El mundo evoluciona hacia una comunicación cada vez más asentada en internet y las redes sociales ocupan mayor espacio en la atención al usuario. ¿Por qué no atender a nuestros pacientes también en este ámbito?

Debemos estar donde están nuestros pacientes para poder comunicarnos con ellos y contarles nuestra propuesta de valor. Pero, otra pregunta que a veces nos ronda la cabeza es ¿de verdad debe mi clínica estar en las redes sociales? La respuesta es sí, pues son una herramienta que con un uso correcto puede aportarnos relieve y nos ayuda a estar presentes en la mente de nuestros pacientes. Además, ver lo que otras clínicas hacen nos permite estar al día de las novedades en nuestro sector.

Piensa que, según el estudio elaborado por la empresa Solomon McCown para mostrar el impacto de las redes sociales en el sector de la salud, el 77% de los pacientes realizan búsquedas en Internet antes de solicitar una consulta. Además, 1 de cada 4 pacientes utiliza las redes sociales para ver la experiencia de otros con un centro sanitario.
Las ventajas pueden resumirse en los siguientes puntos:

  • Interacción cercana clínica /paciente.
  • Atracción de posibles nuevos pacientes y fidelización de los que ya están con nosotros.
  • Actualización de contenidos.
  • Posibilidad de unir tu web con redes sociales.
  • Creación de red de contactos.
  • Posicionamiento de marca e imagen corporativa, tanto personal, como profesional.

Es frecuente que nos pueda dar miedo las consecuencias de estar en las redes sociales. Vamos pues a despejar dudas y a comentar qué errores no debemos cometer.

  • Crear perfiles sociales sin saber dónde estar: Existe la concepción errónea de que hay que estar en todas las redes sociales sin plantearnos si nuestros pacientes están en ellas. Debemos cuestionarnos en qué redes estar y por qué antes de empezar.
  • Crear los perfiles y no utilizarlos: Ya hemos creado los perfiles en varias redes sociales, incluso hemos abierto un blog. Pero, al cabo de unas semanas dejamos de publicar. Error, el silencio comunica y mucho. Nuestro consejo es que fijemos un objetivo y que hagamos un planteamiento de lo que vamos a comunicar. Después, semana a semana debemos evaluar qué contenidos funcionan mejor y qué canales debemos utilizar.
  • No tener una web bien estructurada: Un error muy habitual es encontrar perfiles en redes sociales y no tener una web bien estructurada y posicionada en Google o incluso no tener un site. Ya que vamos a comunicarnos con nuestros pacientes en nuestros perfiles sociales vamos a aprovechar para atraer visitas a nuestra web. Una vez que hayamos logrado conquistarlos, lo mejor es que nuestros pacientes “aterricen” en un lugar donde puedan consultar los tratamientos que prestamos, dónde estamos, cómo contactar con nosotros, quién conforma nuestro equipo… En definitiva, que naveguen con comodidad desde cualquier dispositivo.
  • Publicar a todas horas y sin criterio: Hemos creado nuestros perfiles y estamos deseando contar cosas al mundo. Nos ponemos a publicar a todas horas. Gran error, porque saturaremos a quien nos sigue en las redes sociales.
  • Lo más importante es publicar un contenido que aporte valor, que sea interesante y que no caiga en el autobombo. Podemos utilizar estos canales para lanzar un mensaje claro, con imágenes llamativas, videos testimoniales, casos clínicos (antes y después) y todo lo que pueda convertirse en una muestra contundente de lo que se hace en la clínica o consulta dental.
  • Invertir poco y esperar mucho: Es muy habitual pensar que las redes sociales son gratis. No es así. Lo ideal es que busquemos a un buen profesional que nos las gestione. Si además hacemos publicidad en estas redes, habrá que dotar de presupuesto a esta área. Otro error es esperar una respuesta inmediata, cuando hay que sembrar antes de recoger.
  • Usar tu perfil personal: Nunca debemos usar nuestro perfil personal para comunicar contenido sobre nuestra clínica. Es mejor no mezclar los comentarios y asuntos personales porque restará autoridad y credibilidad a tu reputación como clínica.
  • No atender los comentarios: ¿Has recibido alguna vez esos avisos en tus redes sociales cada vez que miras el móvil? Pues son notificaciones de interacciones con tu contenido. Respóndele, sé amable. Si alguien se toma la molestia de leer tus publicaciones, comentarlo y compartirlo lo menos que podemos hacer es dedicar el mismo tiempo a ser agradecido por ello. ¿Sabías que las publicaciones con más comentarios son más relevantes para los demás? 

Te invitamos a estar en las redes sociales y encontrarte allí con tus pacientes. No tardarás en ver resultados.