Circunstancias positivas como por ejemplo un clima laboral favorable y productivo; unos compañeros capacitados, comunicativos, colaborativos y proactivos; un líder profesional, carismático, accesible y atento; unas funciones bien definidas y unos objetivos claros y alcanzables. 

Es muy importante cuidar todos estos factores porque la actitud y el ánimo de las personas que trabajan prestando un servicio de cara al público son los primeros síntomas de su satisfacción. La piedra angular para que una clínica dental tenga y mantenga su éxito se refleja directamente en la calidad asistencial y el trato que reciben los pacientes por parte del personal clínico. De esta forma, las personas bien valoradas tanto por compañeros  como por superiores, eficientes en sus puestos de trabajo y satisfechas con sus roles y funciones dentro de la clínica, proyectan una actitud positiva y amable que repercute directamente en su calidad asistencial y funcional.

A parte de esto, la relación interpersonal existente entre el doctor y el personal clínico/auxiliar juega un gran papel de suma importancia para generar un buen clima laboral, por eso hay que poner especial cuidado en mantener el respeto y la admiración mutua.

Identificamos cinco acciones y situaciones que fortalecen la moral de un equipo:

1. Actividades sociales 

En determinadas  ocasiones es bueno proponer jornadas de formación conjunta, ocio o actividades sociales para compartir el tiempo libre de los miembros de un mismo equipo. Estas iniciativas se idean para fortalecer los vínculos entre los compañeros, reuniéndolos fuera del ambiente laboral y favoreciendo la interacción natural entre ellos.

2. Controlar el tiempo laboral

Estar disponible y con la mejor actitud durante la jornada laboral es una obligación y un  deber moral. Gestionar mal el tiempo puede provocar que continuamente se salga tarde del trabajo lo que afecta en la moral, el espíritu y la actitud del personal. Los contratiempos en una clínica dental suceden y son comprensibles pero hay que saber administrar adecuadamente el tiempo para compensar los desajustes y evitar que salir tarde de la clínica se convierte en una norma no escrita que perjudica más que otra cosa al rendimiento de la consulta.

3. Mostrar gratitud y reconocer méritos

Reconocer, agradecer y celebrar los méritos y el cumplimiento de objetivos y metas entre los miembros del equipo es un hábito que en demasiadas ocasiones olvidamos. Emplear públicamente frases y palabras como “enhorabuena”, “buen trabajo”, “ese es el camino a seguir”, “sin tu ayuda no hubiera sido posible” o simplemente “gracias” disparan la moral, el orgullo y el sentimiento de pertenencia de las personas que lo escuchan y reciben.

4. Enmendar los errores

Todos, como seres humanos que somos, cometemos errores. Los líderes, los compañeros, los pacientes, los proveedores, … todos somos susceptibles de cometer errores. Por eso, cuando fallamos en algo y, pese a nuestra buena intención y voluntad, hacemos algo mal, lo mejor es reconocerlo, enmendarlo y saber rectificar para ofrecer la mejor solución en el menor tiempo posible.

5. Escuchar y comunicar

La comunicación es un factor de importancia máxima. Escuchar y ser escuchado así como saber emitir los mensajes en el momento adecuado y en el tono apropiado es un arte y un don. La preparación del discurso y la reflexión a la hora de pronunciarlo es algo que ayuda mucho a determinar la exactitud del saber qué decir, cómo decirlo y cuándo decirlo.

Como conclusión y para seguir mejorando en la gestión de las relaciones interpersonales y en los hábitos de conducta de las clínicas dentales, les proponemos que compartan situaciones que no se hayan mencionado aquí y que pueden ser susceptibles de potenciar la moral y el buen clima laboral en la odontología. Habilitamos nuestros perfiles en las redes sociales Facebook & Twitter invitándoles a que compartan de forma pública sus sugerencias y recomendaciones para promover las buenas prácticas entre colegas.