Laexistencia de puntos de vista divergentes y los desacuerdos en el lugar detrabajo son tópicos recurrentes que no son del todo perjudiciales si existediálogo y voluntad por parte de los implicados en encontrar soluciones anteestas situaciones. La comunicación es la base de todo entendimiento y, sobreesta causa, se debe trabajar para la resolución de cualquier contrariedad.

 

Elprimer paso en la gestión de conflictos es entender y hallar el origen deldesacuerdo. Una vez que se ha diagnosticado el problema, es importantepreguntar a los implicados si están dispuestos a resolver sus diferencias. Ambaspartes deben querer que su relación se restablezca volviendo a ser cordial,correspondiendo en solventar sus diferencias y estar dispuestos a saltar lasbarreras que les separan del entendimiento recíproco.

 

Pararestablecer un clima favorable, hay que responder a estas dos preguntas:

 

¿Qué motivos, comportamientos o actitudescree que están influenciando negativamente en su relación? Hacerse estapregunta de forma retórica y también proyectándola al resto de implicados en elconflicto o problema a tratar.

 

¿Estaría dispuesto a cambiar alguno deestos comportamientos si la otra persona va a cambiar alguno de los suyos paramejorar su entendimiento mutuo?

 

Porsupuesto, con voluntad y predisposición para resolver las dificultades todo esmás fácil pero la realidad es otra porque los seres humanos somos complicados yno siempre obtenemos implicación y voluntad a la primera. Por lo que, antes denada, ante un conflicto hay que tener capacidad de reacción además de procurarallanar el camino eliminando controversias derivadas de una mala gestión yorganización clínica.

 

¿Cómo?

 

Describiendo y delimitando las tareas yresponsabilidades de cada miembro de la clínica.  Puntualizar roles, tareas, objetivos, plazosde ejecución, así como medidas y pautas de supervisión y control que guíen alos implicados y les faciliten el entendimiento de sus funciones para quesepan, en todo momento, lo que se espera de ellos. Cuanto más claro esté estepunto, mejores resultados y menos conflictos se obtendrán en el lugar detrabajo.

 

Incitando a los empleados a comunicarse confranqueza y buena fe para ajustar medidas de acción y planes de mejora. Enreuniones periódicas, se recomienda que los gerentes pidan implicación a susequipos clínicos involucrándoles en la toma de decisiones. Para ello, se lesdemanda de forma directa que identifiquen aspectos que vean problemáticos y quecrean que deben ser modificados por el bien común. En función de susmanifestaciones, se encomienda construir planes de acción dirigidos a mejorarlas particularidades reconocidas y crear un ambiente óptimo.

 

Teniendo políticas y objetivos claramentedefinidos. A veces, el entendimiento de las políticas y las expectativas sonfactores claves para alcanzar el éxito. Sobre todo en el área clínica, dondelos objetivos son fijados en base a la calidad asistencial y en el desarrollo yevolución de los resultados obtenidos de los tratamientos. Tratamientos queincluyen e implican estándares de calidad, eficiencia, desempeño y competenciasindividuales de cada profesional involucrado. 

 

 

Estaspautas pueden ser de ayuda pero nunca se estará a salvo de los conflictos si noexiste la figura de un líder que dirija a un equipo formado por un capitalhumano compuesto por compañeros motivados, capacitados y eficientes que,además, sean personas concienciadas y volcadas por alcanzar las metas marcadas.Colegas que no duden en trabajar duro y ayudarse mutuamente para lograr la consecuciónde los objetivos comunes. Personas que se comunican, se respetan y se escuchan.Personas que sienten pasión por su trabajo y orgullo de trabajar en la clínicaen la que se desarrollan y crecen personal y profesionalmente de forma diaria.