Llega el verano y con ello el descanso, la tranquilidad y la desconexión con las obligaciones… ¿O no?  Puede parecer extraño pero durante las vacaciones de verano aumenta el nivel de ansiedad y estrés, y es que nos cuesta desentendernos del todo con nuestra vida laboral.

 

Las vacaciones deben suponer un periodo de disfrute y relajación del frenético ritmo de vida que llevamos el resto del año. Sin entrar en debates típicos (y tópicos) sobre si playa o montaña, lo que tiene que quedar claro es que nuestra planificación estival debe basarse en un equilibrio entre actividades para disfrutar y momentos para descansar.

 

Aunque no lo parezca, en vacaciones nos cuidamos menos que el resto del año. Reducimos el tiempo que dedicamos al deporte, comemos más y peor e incluso dormimos menos horas. Todos estos factores pueden hacer que las vacaciones no nos sienten tan bien como deberían y volvamos al trabajo con las pilas sin recargar.

 

¿Doctor, y esto tiene solución? Por supuesto. Sólo hay que seguir unos pequeños consejos y adquirirlos como rutina durante los días de vacaciones:

 

– Sé riguroso con las comidas; no quiere decir que haya que ponerse a dieta precisamente ahora pero es importante no volver con “esos kilitos de más” porque esto puede hacer que la vuelta al trabajo se nos haga más cuesta arriba (en septiembre las visitas al dietista y las matrículas de los gimnasios se disparan). Bastará con cuidar lo que comemos: potenciar el consumo de frutas y verduras, cenar ligero por las noches y no abusar del azúcar en helados y dulces.

 

– Haz deporte; si las vacaciones no son de aventura sino de mayor relax, es importante incorporar unos pequeños ejercicios a nuestra rutina. Caminar por el borde del mar, salir a pasear en bici o hacer un poco de natación pueden ser más que suficientes para no perder el ritmo.

 

– Duerme bien y suficiente; aunque no lo parezca, en vacaciones dormimos menos. Está bien querer aprovechar más el tiempo y disfrutar de la bajada de las altas temperaturas al caer la noche pero no a costa del descanso. Es necesario dormir 8 horas al día y que el sueño sea de calidad. Para ello, hay que evitar las alarmas que inconscientemente mantienen el cuerpo en alerta, regular la temperatura de la habitación y utilizar todas aquellas herramientas que te ayuden a descansar mejor (antimosquitos, antifaz para evitar la luz, etc.).

 

– Apaga el ordenador y, si puede ser, el móvil; o mejor aún, déjalos en casa. Tener mayor tiempo libre suele derivar en un aumento de las horas que pasamos on-line. Preparar una respuesta automática o informar a tus contactos de que te vas de vacaciones es una buena manera de evitar que las obligaciones post-vacacionales lleguen antes de tiempo.

 

Sigue estos pequeños consejos; aumentarás la calidad de tus vacaciones y volverás con mejor ánimo y ganas de todo. Recuerda que el descanso es parte del entrenamiento en cualquier deportista de élite. ¡En dentalDoctors ya lo estamos poniendo en práctica! El centro permanecerá cerrado del 8 al 19 de agosto. Durante la primera y cuarta semana el horario se modificará y estaremos a tu disposición sólo de 10 a 15h.

 

¡Disfruta de tus vacaciones y no dejes de sonreír!